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Eihei Kōroku Volumen 1

Reunirse con el maestro sin conocer a la persona

Reunirse con el maestro sin conocer a la persona

92. Discurso en la sala del Dharma (Eihei Kōroku, Volumen 1)

 

Gran asamblea, dentro de esta asamblea hay una persona de gran iluminación. Todos vosotros, ¿la conocéis o no? Si ahora la conocéis, estáis unos frente a otros sin reconoceros unos a otros. Si ahora no la conocéis, reuníos con el maestro e indagad sobre la Vía.

 

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (1)

Reunirse con el maestro sin conocer a la persona · Eihei Kōroku
Una luna creciente, representada con moderación, brilla a través de un banco de nubes pintadas con aguada de tinta, que parecen roer los bordes del astro lunar —casi abstractas en su concepción—. La pintura, profundamente zen en su minimalismo y su misteriosa expresividad, no está firmada, por lo que la única pista que tenemos sobre la identidad de quien la pintó es el doble sello en el que se lee «Gekijō» 撃壤.

La frase del sello deriva del dicho de cuatro caracteres Kofuku gekijō 鼓腹撃壌, que significa, literalmente, «darse palmaditas en el vientre y pisotear el suelo», una forma indirecta de expresar la dichosa sensación de que «todo en el mundo está en paz».

Aún no hemos identificado al artista que utilizó este sello, aunque durante la época en que el monje calígrafo Rinzai Seisetsu Shūcho estuvo en activo, hubo un artista de la escuela Nanga llamado Ōta Gekijōshi, que vivía en Komatsushima, en la isla de Shikoku, casualmente, tal vez, no muy lejos de donde nació Seisetsu.

Aunque, a estas alturas, sigue siendo pura especulación que este sello pudiera haber sido utilizado por Gekijōshi, parece una coincidencia demasiado grande que su mecenas, alumno y confidente en los últimos años de su vida fuera un monje erudito llamado Kankanshi 閑々子 (1752-1827), que se había formado en un templo zen al que Seisetsu también había estado vinculado en sus primeros años de vida. Al final de su carrera, Kankanshi se retiró a Komatsushima, donde recibió clases de pintura de Gekijōshi. Por lo tanto, existe la posibilidad de que Kankanshi hubiera encargado la pintura a su maestro y la caligrafía al famoso monje zen calígrafo, pero esta hipótesis requiere una investigación más profunda.

En la excéntrica caligrafía de Seisetsu, la forma de los caracteres parece intencionadamente deformada, rompiendo las reglas de la escritura manuscrita y con un aspecto casi caprichoso. Las siluetas de los caracteres están deliberadamente exageradas, en consonancia con la pintura en tinta abstracta y misteriosa que hay debajo. El poema evoca imágenes de una noche brumosa a la luz de la luna, teniendo en cuenta que la luna sirve como metáfora de la iluminación en los escritos zen.

El carácter que significa «viento» 風, el segundo carácter de la segunda columna contando desde la derecha, llama inmediatamente la atención por su tono de tinta más oscuro y, a su vez, resuena semánticamente con la imagen de las nubes que se desplazan por el cielo del atardecer. Los caracteres que componen la firma del monje calígrafo, «Inscrito por Seisetsu», situada en la parte inferior izquierda de la inscripción propiamente dicha, son también muy peculiares y van acompañados de un sello que expresa el objetivo espiritual de un monje-artista que se ha dedicado a una vida de reclusión zen en contraposición a la búsqueda de las comodidades mundanas: «Huida hacia la inutilidad» (Muyō tonnyū 無用遁入).

Quizás en un guiño a su nombre artístico, cargado de autocrítica, casi un siglo más tarde el emperador Taishō otorgó al monje erudito el título honorífico póstumo de Daiyū Kokushi 大用国師, el Maestro Nacional de Gran Utilidad.

El poema puede descifrarse y traducirse provisionalmente de la siguiente manera:

宿雨催初夜
風煙猶未収
月光隔羅穀 
何處誠登楼

En la posada, el tiempo lluvioso
acelera la llegada de la noche.
El viento y la bruma
aún no han envuelto
la luz de la luna,
que se filtra a través de las cortinas.
¿Dónde, pues, podemos subir
a la torre para contemplar esta vista?

(Trad. John T. Carpenter)

Seisetsu, originario de Shikoku, fue ordenado a los siete años y se convirtió en monje errante en su adolescencia. Se formó durante un tiempo con el carismático maestro zen Gessen Zenne (1701-1781) y fue invitado al Engakuji de Kamakura, por lo que cambió su afiliación de la escuela Myōshinji a la subsección Engakuji de la escuela Rinzai. Permaneció allí como abad durante veintiocho años, devolviéndole su grandeza como templo de formación.

Seisetsu llegó a tener cientos de discípulos, y varios de sus herederos del Dharma alcanzaron puestos influyentes en la jerarquía zen. En el Engakuji, Sengai Gibon (1750-1837), aún más famoso por su caligrafía y sus bocetos peculiares, se encontraba entre los aprendices. Más tarde, Seisetsu se trasladó al Shōkokuji de Kioto. Monje erudito con una amplia red de contactos culturales —entre los que se contaban el maestro de té daimyo Matsudaira Fumai y el poeta Kagawa Kageki—, Seisetsu destacó como poeta, calígrafo y pintor.

月に雲図 (Tsuki ni kumo zu)
Luna entre las nubes
Inscripción de Seisetsu Shūcho (japonés, 1745-1820)
Pintura de Gekijō (japonés)
Período Edo (1615-1868)
Fecha: principios del siglo XIX


Dominio público · The Metropolitan Museum of Art

– Notas –

(1)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

Agradecemos de antemano cualquier comentario, sugerencia y/o notificaciones sobre erratas. Muchas gracias a todos los lectores.

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