Dōgen

Eihei Dōgen, el maestro Zen del siglo XIII que fundó la escuela japonesa del Sōtō Zen, es reconocido como uno de los pensadores religiosos más extraordinarios del mundo. Al igual que Shakespeare con el inglés (o Cervantes con el castellano), Dōgen transforma completamente el lenguaje del Zen, utilizándolo de manera novedosa y extraordinariamente bella para señalar todo lo importante en la vida religiosa.

Dōgen es conocido por dos grandes obras. La primera, el extraordinario Shōbōgenzō, representa sus primeras enseñanzas y existe en muchas traducciones al inglés (hay una traducción íntegra al castellano -95 fascículos- y otra traducción de una selección de 21 fascículos); la segunda, el Eihei Kōroku, es una colección de todas sus enseñanzas posteriores, incluyendo breves discursos formales a los monjes que se formaban en su templo, charlas informales más largas, y kōans con sus comentarios, así como breves versos de agradecimiento sobre diversos temas.

 

En 1227, Dōgen (1200-1253) regresó a Japón tras cuatro años de estudio en China. Durante sus restantes veinticinco años compuso un extraordinario volumen de escritos, hoy muy apreciados por su profundidad filosófica, su virtuosismo poético y su sutil y sugerente juego de palabras. Dōgen es recordado como el fundador de la rama Sōtō del Zen japonés. Pero menospreció las etiquetas sectarias, diciendo que “Zen” era “un nombre extremadamente ridículo” y que “si usas el nombre de Escuela Zen, no eres descendiente de los ancestros del Buda y tienes opiniones envenenadas”. (1) Sin embargo, en la larga historia de lo que hoy se considera la tradición Zen, ningún maestro ha dejado un legado de escritos tan voluminoso y completo, en muchos aspectos, tanto sobre la enseñanza como sobre la práctica, como Eihei Dōgen. Aunque fue un monje medieval nacido hace ocho siglos, sus escritos sobre el tiempo, el espacio, la naturaleza de Buda, y el delicado carácter de búsqueda y realización espiritual son hoy ampliamente apreciados por filósofos, físicos, poetas, ambientalistas y pensadores y practicantes religiosos contemporáneos. Sus escritos pueden ser desconcertantes e intensamente desafiantes pero también inspiradores y profundamente reconfortantes.

(Traducido de la Introducción de: ver Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»).

– Notas –

(1) Ver Discurso en la Sala del Dharma 491en el volumen 7.