Los poderes de un zorro salvaje
Caso 27 en la colección de kōans con comentarios en verso de Dōgen (Eihei Kōroku, Volumen 9)
El maestro del Tripitaka Da’er llegó de la India a la capital y dijo: «He alcanzado el ojo de la sabiduría que ve la mente de los demás». El emperador Daizong ordenó al Maestro Nacional [Nanyang] Huizhong que lo examinase. Tan pronto como el maestro del tripitaka vio al maestro, hizo una postración y permaneció de pie a su derecha. (1)
El maestro nacional le preguntó: «¿Has alcanzado el poder divino de leer la mente de los demás?».
Contestó: «No presumiría [de decir que sí]».
El maestro nacional dijo: «Dime, ¿dónde está este viejo monje ahora mismo?».
[Da’er] dijo: «Maestro, eres el maestro de una nación, ¿cómo podrías ir al río Occidental a ver las carreras de botes?».
El maestro nacional volvió a preguntar: «Dime, ¿y dónde está este viejo monje ahora mismo?».
[Da’er] dijo: «Maestro, eres el maestro de una nación, ¿cómo podrías ir a ver a los monos que juegan en el puente Tianjin?».
El maestro nacional le interrogó una tercera vez con las mismas palabras que antes. El maestro del tripitaka hizo una pausa, pues no sabía dónde estaba.
El maestro nacional le reprendió diciendo: «Este espíritu de zorro salvaje, ¿dónde está tu penetración en la mente de los demás?».
El maestro del tripitaka no supo qué responder.
Baiya lamenta que Ziqi no haya llegado todavía. (2)
Al amanecer, las nubes virtuosas se reúnen en su interior. (3)
Los diez mil valles no son otra cosa, más allá de los caminos de la mente.
¡Qué pena, tomar a Buda como los poderes de un zorro salvaje!
(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (4)

– Notas –
(1)
Dōgen se refiere a esta historia con frecuencia, por ejemplo, en el discurso en la sala del Dharma número 17 «La simplicidad del verdadero poder espiritual» (véase la nota 1), y también discute los comentarios posteriores sobre la historia (véase el discurso en la sala del Dharma número 196 «Ofrecer un simple deseo de salud y bendiciones»).
Se comenta con más detalle en el Shōbōgenzō Tashintsū (La penetración de las mentes de los demás) y en la parte 2 del Shōbōgenzō Shinfukatoku (La mente es inatrapable). Véase: [Master Dogen’s Shobogenzo, Nishijima and Cross, Volumen 4, págs. 117–130 y Volumen 1, págs. 297–311].
(2)
Baiya era un maestro intérprete de cítara. Su amigo Ziqi apreciaba tanto su música que, cuando Ziqi murió, Baiya cortó las cuerdas de su instrumento y nunca volvió a tocarlo. Esta historia procede del clásico taoísta chino Liezi, de aproximadamente el año 400 a.e.c.
(3)
«Nubes virtuosas» se puede referir a Meghaśrī, el primero de los cincuenta y dos maestros que se encontró en su peregrinación el joven Sudhana en el Gaṇdavyūha Sūtra, el último capítulo del Avataṃsaka Sūtra (Sutra del ornamento floral). Sudhana no pudo ver en un principio a este maestro durante siete días, hasta el momento que lo encontró practicando meditación caminando en la cumbre de una montaña. Véase: [The Flower Ornament Scripture (Boston: Shambhala, 1993), Thomas Cleary, trad., págs. 1180–1182; véase también Entry into the Realm of Reality, the Guide: A Commentary on the «Gandhavyuha» by Li Tongxuan, Thomas Cleary, trad., (Boston: Shambhala, 1989), págs. 23–24].
(4)
Nota adicional (N. del T.)
Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.
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