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Eihei Kōroku Volumen 6

Flores caídas a lo largo de las estaciones

Flores caídas a lo largo de las estaciones

457. Discurso en la Sala del Dharma (Eihei Kōroku, Volumen 6)

 

Entre aquellos que estudian y practican la gran Vía de los ancestros de buda, los del reino humano son los más prominentes. En los tres continentes [la Vía del Buda] funciona activamente, e incluso hay algunos [practicantes] en el reino animal. (1) En lo que respecta a las ocasiones para clarificar el gran asunto, las cuatro estaciones son todas iguales. Entre ellas, en la primavera Lingyun clarificó el gran asunto al ver las flores de melocotón, y en el otoño, Xiangyan [Zhixian] clarificó el gran asunto al oír el bambú verde.

Una vez, el Maestro Lingyun se aclaró de repente sobre el gran asunto de la cueva de las flores de melocotón. Compuso un verso para presentar al gran Guishan [Lingyou, su maestro], que decía:

 

«Durante treinta años he estado buscando un espadachín;
¿cuántos años han caído las hojas y han crecido de nuevo las ramas?
Después de haber visto una vez las flores de melocotón,
sin titubear, hasta el momento nunca he dudado». (2)

 

Entendemos que [Lingyun] se comprometió con la Vía durante treinta años, y la gente de hoy en día debería emular su ejemplo.

 

Más aún, cuando el Maestro Xiangyan había pasado cierto número de años en el círculo de Guishan [Lingyou], Guishan le dijo: «Aparte de lo que recuerdes de los comentarios o hayas escuchado de los sermones de este viejo monje, bríndame una simple expresión».

Xiangyan buscó en los comentarios, pero no pudo encontrar ni una simple expresión. Le dijo a Guishan: «Soy incapaz de hablar, pero te pido que tú la digas, maestro».

Guishan dijo: «No rehúso hablar por ti, salvo que luego me lo reprocharías».

Xiangyan dijo: «En esta vida, ya no espero entender el Zen. Mientras dure, me convertiré en un monje que simplemente sirva la comida». Entonces levantó su comentarios escritos y dijo: «Una pintura de un pastel de arroz no satisface el hambre». A continuación los quemó todos. (3)

Más tarde viajó al lugar de la antigua ermita del Maestro Nacional Nanyang Huizhong y construyó una cabaña donde se quedó. Un día, mientras se tomaba un descanso de barrer el camino, en el momento en el que una piedrecilla saltó y golpeó contra un bambú, se hizo claro de repente el gran asunto. Entonces compuso un verso que decía:

 

Con un golpe, el sujeto y el objeto se desvanecen.
Ya no practico para resolver las cosas por mi mismo.
En todas mis actividades homenajeo al viejo camino,
y no caigo en la pasividad.

 

Luego se bañó y se vistió de manera formal, mirando hacia Guishan [Lingyou] en la distancia, ofreció incienso, hizo postraciones y dijo: «El Gran Maestro Guishan es mi excelente maestro. Mi gratitud hacía él supera a la que tengo a mi padre y a mi madre. Si él hubiese hablado por mí en aquel momento, ¿cómo podría haber tenido la experiencia de hoy?». (4)

El Maestro Xiangyan también es [como Lingyun] como un precipicio escarpado en el océano de nuestro estudio. La gente de hoy en día debería apreciar profundamente las fragantes huellas de estos dos maestros.

Yo, Eihei, continúo humildemente el verso del Maestro Zen Lingyun:

 

De norte a sur,
   buscando la espada con una muesca en el barco, (5)
durante los lánguidos días de la primavera,
   ¿cuántas ramas escudriñó?
Inesperadamente, vio las flores de melocotón.
Sus ojos se abrieron de par en par y su mente fue atravesada,
   sin nada más de qué dudar.

 

He aquí otro verso como una expresión del Maestro Xiangyan:

 

Inadvertidamente barrió una piedrecilla en un viejo camino.
¿Cómo era, al escuchar por primera vez el sonido del bambú?
En este preciso instante, ¿qué decir?
Aunque los cuatro océanos son ilimitados,
   añadimos el rocío de la hierba.
Antes de que pasen ocho años, una expresión nace. (6)

 

Gran asamblea, decidme por favor, ¿cómo podéis discernir la virtud de estos dos venerables?

Después de una pausa, Dōgen dijo: Cien mil fragmentos de un espejo ya no brillan. Las flores caídas y esparcidas no regresan nunca a la rama. (7)

 

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (8)

Flores caídas a lo largo de las estaciones · Eihei Kōroku
Imagen de 彬彬 王 en Pixabay

– Notas –

(1)

Los tres continentes se refieren a todos salvo el del norte de los cuatro continentes que rodean al Monte Sumeru central en la cosmología budista india tradicional. En el continente del norte, Uttarakuru, del que se dice que es un paraíso, nadie es movido a despertar al sufrimiento, y por tanto nadie practica. El continente del sur, Jambudvīpa, considerado la residencia de los humanos e identificado con la India, fomenta la práctica debido al sufrimiento que hay en él.

(2)

Esta historia sobre Lingyun procede del volumen 11 de la Transmisión Jingde de la Lámpara, la sección sobre Lingyun. Dōgen la comenta en el Shōbōgenzō Keisei Sanshoku (El sonido de los arroyos del valle, los colores de la montaña). Véase: [How to Raise an Ox, Cook, págs. 72–73 y Rational Zen, Cleary, págs. 119–120].

(N. del T.) Véase también el caso 72 «Flor de melocotón más allá de toda duda» de la colección de kōans con comentarios en verso del volumen 9 del Eihei Kōroku.

(3)

Dōgen comenta extensa y creativamente esta expresión de Xiangyan: «Una pintura de un pastel de arroz no satisface el hambre» en el Shōbōgenzō Gabyo (Un pastel de arroz pintado). Véase: [Moon in a Dewdrop, Tanahashi, págs. 134–139].

(4)

Esta historia sobre Xiangyan procede de la Transmisión Jingde de la Lámpara. Véase: [Original Teachings of Ch’an Buddhism, Chang, págs. 219–220]. Dōgen comenta esta historia, junto con la historia anterior de su hermano en el Dharma, Lingyun, en el Shōbōgenzō Keisei Sanshoku (El sonido de los arroyos del valle, los colores de la montaña). Véase: [How to Raise an Ox, Cook, págs. 71–73 y Rational Zen: The Mind of Dōgen Zenji, Thomas Cleary, trad., págs. 118–119].

(N. del T.) Véanse también:

(5)

«Buscar una espada con una muesca en el barco» se refiere a una antigua historia china sobre una persona necia que hizo una muesca en su barco para ayudar a encontrar la espada que acababa de caer por la borda. «De norte a sur» es literalmente «de Hu [una región bárbara al norte de China] a Yue [una provincia del sur de China]».

(N. del T.) Dōgen también menciona esta historia en el discurso en la sala del Dharma número 323 «Esta misma mente haciendo muescas en el barco». Véase la nota 4.

(6)

«Antes de que pasen ocho años» se refiere al tiempo que tardó Nanyue en responder a la primera pregunta que le hizo Huineng: «¿Qué es esto que viene así?». Esta historia es comentada por Dōgen en el discurso en la sala del Dharma número 374 «La protección de la no profanación» y en el kōan del caso 59 del volumen 9, y se refiere a ella en varios lugares del Eihei Kōroku, por ejemplo, véase el discurso en la sala del Dharma número 3 «Sin negar lo falso, sin ocultar lo recto» y su nota 1.

(N. del T.) Véase también la shōsan número 13 «El retorno al origen».

(7)

«Un espejo roto ya no refleja. Las flores caídas no regresan nunca a la rama» es un dicho de Baoji [Huayan] Xiujing, un discípulo de Dongshan Liangjie. Dōgen se refiere a él en el Shōbōgenzō Daigo (Gran Iluminación). Véase: [Rational Zen, Cleary, págs. 110–111].

(8)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

Agradecemos de antemano cualquier comentario, sugerencia y/o notificaciones sobre erratas. Muchas gracias a todos los lectores.

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