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Eihei Kōroku Volumen 6

Las consecuencias de las opiniones erróneas

Las consecuencias de las opiniones erróneas

437. Discurso en la Sala del Dharma (Eihei Kōroku, Volumen 6)

Para la gente que estudia el Dharma del Buda, el cómo usar la mente y despojarse físicamente de uno mismo es muy difícil. Tanto los vulgares como los extraños pueden comprometerse en zazen. Sin embargo, el zazen de los vulgares y los extraños no es lo mismo que el zazen de los ancestros del Buda. Esto se debe a que el zazen de los extraños incluye opiniones equivocadas, apegos y arrogancia. Si vuestra comprensión es la misma que la de los extraños, entonces aunque vuestro cuerpo y vuestra mente sufran y se esfuercen, al final no será provechoso. Además, si [vuestra opinión] es la misma que la de aquellos que han cometido las cinco faltas graves, o la misma que la de los icchantikas, ¿cómo puede ser esto el cuerpo y la mente del Dharma del Buda? (1)

Una vez el Honrado por el Mundo se había quedado en el Pico del Buitre en Rājagṛha junto con quinientos bhikṣus. En ese momento, Devadatta provocó una alteración en la Sangha, hirió en el pie al Tathāgata, hizo que Ajātaśatru capturase y matase a su padre el rey, y también él mismo mató a arhats y bhikṣuṇīs. Luego, ante la gran asamblea, dio explicaciones por su conducta diciendo: «¿Dónde está el mal? ¿De qué surge el mal? ¿Quién hace este mal y recibe su consecuencia? Yo mismo no recibo las consecuencias de este mal». (2)

En ese momento había muchos bhikṣus que entraron a la ciudad de Rājagṛha para mendigar la comida, y oyeron a la gente decir: «El necio Devadatta estuvo en la gran asamblea y preguntó: «¿Dónde está el mal? ¿De qué surge el mal? ¿Quién hace este mal y recibe su consecuencia?» En ese momento, aquellos muchos bhikṣus, después de comer, recogieron sus mantos y cuencos, se pusieron sus ropas para postrarse sobre los hombros derechos, fueron adonde estaba el Honrado por el Mundo, hicieron postraciones a sus pies y se sentaron frente a él. Entonces aquellos muchos bhikṣus le dijeron al Honrado por el Mundo: «El necio Devadatta estuvo en la gran asamblea y habló de esta forma: ‘Hacer el mal no tiene culpa. Las acciones bienintencionadas no tienen recompensa. No hay consecuencia alguna que se reciba por hacer el biel o el mal’. ¿Qué opinas?».

En ese momento el Honrado por el Mundo declaró a aquellos bhikṣus: «Si hay mala conducta, hay retribución. Todas las acciones buenas y malas tienen su recompensa. Si el necio Devadatta supiese que habría consecuencias por hacer el bien y el mal, se marchitaría de sed, y se afligiría y lamentaría por su desdicha. Sangre hirviendo brotaría de los orificios de su cara. Como Devadatta no conoce la retribución por las buenas y malas obras, por eso frente a la gran asamblea habló diciendo: ‘No hay retribución por el bien ni por el mal, la mala conducta no tiene culpa; las acciones virtuosas no traen felicidad'». En ese momento el Honrado por el Mundo expuso este verso: «La gente necia clarifica su propia opinión de que no hay consecuencia para una mala conducta. Ahora yo comprendo claramente la retribución por hacer el bien y el mal. Por tanto, todos vosotros bhikṣus, apartaos lejos del mal. No os canséis de las buenas acciones. Todos los bhikṣus deberían estudiar esto».

En ese momento, todos los bhikṣus, al escuchar la enseñanza del Buda, se alegraron y practicaron respetuosamente. El Honrado por el Mundo hablo de nuevo a los bhikṣus, declarando: «Cuando Devadatta hubo cometido las cinco faltas graves, su cuerpo fue destruido y su vida terminada, y nació en el terrible Infierno Avīci. (3)

 

Es por esto que deberíamos saber que, para deshacerse de las opiniones erróneas, no pensamos ni decimos: «No hay retribución para las buenas y malas obras. ¿Dónde está el mal? ¿De qué surge el mal? ¿Quién hace este mal y recibe sus consecuencias?» Un lenguaje así es una opinión errónea, y ciertamente el Dharma del Buda será eliminado de vuestro cuerpo y de vuestra mente. Si el Dharma del Buda se extingue del cuerpo y la mente, no os podéis comprometer con la Vía del zazen de los ancestros del Buda.

Mi difundo maestro Tiantong [Rujing] dijo: «Sanzen (practicar el Zen, o zazen) es dejar caer cuerpo y mente». Habiendo dejado caer cuerpo y mente ya, definitivamente no tendréis opiniones erróneas, apegos ni arrogancia. Ruego sinceramente por todos vosotros.

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (4)

Las consecuencias de las opiniones erróneas · Eihei Kōroku
Enseñando el Dharma en Rājagṛha (Ragjir)
Foto de Anandajoti Bhikkhu utilizada bajo licencia CC.

– Notas –

(1)

Para las cinco faltas graves y para los icchantikas, véase el Discurso en la Sala del Dharma número 430.

(2)

Esta historia sobre Devadatta es del volumen 5 del Ekottara Āgama, o Aṅguttara Nikāya (Zōitsu Agon Kyō en japonés). En este caso, Devadatta está aplicando erróneamente la enseñanza sobre el no-ser para racionalizar que no hay nadie que cometa o sufra por las faltas.

(3)

La leyenda budista es que Devadatta cayó en un pozo inmediatamente después de herir al Buda, aunque históricamente se sabe que de hecho sobrevivió a Śākyamuni, y el linaje de la enseñanza de Devadatta sobrevivió en la India hasta el siglo VII. El Infierno Avīci es el peor y más terrible de los reinos infernales en la cosmología budista, donde los que que han cometido cualquiera de las cinco faltas graves permanecen durante mucho tiempo.

(4)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

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