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Eihei Kōroku Volumen 5

Una filosofía perjudicial sobre el yo y el espíritu

Una filosofía perjudicial sobre el yo y el espíritu

402. Discurso en la Sala del Dharma (Eihei Kōroku, Volumen 5)

 

Los estudiantes del Budadharma deberían conocer la diferencia entre los caminos falsos y los verdaderos, y entre la Vía del Buda y otras vías. Si vuestra visión es la de otras vías, en última instancia no os beneficiaréis del Budadharma. Aunque hay muchas otras vías, todas ellas tienen tres antiguos progenitores principales. Entre ellos, una persona primordial se llama Kapila. (1)

Esto nombre [Kapila] se traduce como «Cabeza amarilla». Su cabeza tenía un color dorado. También se dice que tanto su cabeza como su rostro eran ambos dorados, y por eso se le llamó así. Tenía miedo de morir, así que visitó al ser celestial Iśvāra y le consultó sobre ello. El ser celestial lo llevó a la Montaña Binda y dejó que comiese algunas de las aceitunas que había allí para aumentar su longevidad. Después de comerlas, se transformó en una roca del bosque tan grande como una cama. Los que no pudieron atraparlo antes escribieron versos de consulta a la roca. Luego el Bodhisattva Dignāga escribió un verso regañándole, y la roca se partió en dos. Entonces [Kapila] adquirió cinco poderes y tuvo el conocimiento de ochenta mil kalpas del pasado y del futuro, y buscó a lo largo del mundo entero a alguien que pudiese salvarse [al recibir su enseñanza].

Vio a un Brahman, cuyo nombre era Śri, deambulando por el reino humano y le preguntó: «¿Solo estás jugando?». El Brahman respondió: «Sí». Después de que hubiesen transcurrido dos mil años, Kapila preguntó de nuevo: «¿Eres capaz de practicar la vía?». Respondió: «Sí, puedo». (2) Entonces Kapila expuso tres tipos de dolor. El primero es el dolor interior, refiriéndose a cosas tales como el hambre y la sed. El segundo es el dolor exterior, refiriéndose a la amenaza de tigres y lobos. El tercero es el dolor celestial, refiriéndose a los vientos y la lluvia.

Expuso una escritura de cien mil versos llamada Sānkhya. Aquí, esta [escuela Sānkhya] se llama el Método Enumerado. Utiliza veinticinco principios para clarificar que los resultados ya están dentro de la causa [primordial]. Considera que hay una fuente única. (3) Estos veinticinco principios comienzan con la [fuente] única, y de este origen primordial surge el intelecto [el segundo principio]. Antes de que transcurriesen los ochenta mil kalpas, todo era oscuro y desconocido. [Este intelecto] puede verse simplemente como el primer surgimiento del estado indeterminado original. (4) Con el poder de ver las eras pasadas, contempla constantemente este [estado original]. Esto se llama el principio de la oscuridad. Esto también se llama la naturaleza del mundo. Los seres vivos en el mundo existen dependiendo de ese origen primordial, y por eso se llama la naturaleza original del mundo. También lo llaman natural, porque no depende de nada. A partir de esto, aparece el intelecto. También a esto se le llama grandeza, que es la consciencia de este estado indeterminado. Luego, de este intelecto surge la mente del yo personal, que es el yo de la arrogancia, no el yo del yo espiritual, y que es el tercer principio. (5)

De esta mente del yo personal se producen los colores, los sonidos, la fragancia y los sabores, y de estos cinco polvos aparecen los cinco elementos, que son los cuatro grandes elementos [tierra, agua, fuego, viento], junto con el espacio. Los polvos son insignificantes y los grandes elementos son gruesos, pero los polvos, cuando se juntan, producen los grandes elementos. Por eso se dice que de los polvos surgen los grandes elementos, y hay algunas variaciones en cómo se producen los grandes elementos. De los sonidos se produce el gran espacio; de los sonidos y el tacto se produce el gran viento; de los colores, los sonidos y el tacto se produce el gran fuego; de los colores, los sonidos, el tacto y los sabores se produce la gran agua; y de los cinco polvos se produce la gran tierra. El elemento tierra depende de muchos polvos, por ello su poder es el más débil. Y finalmente el elemento espacio depende del menor número de polvos, por ello su poder es el más fuerte. Así pues, las cuatro ruedas [los primeros cuatro elementos] conforman el mundo, y la rueda del espacio es su fundamento, seguida por el viento, el fuego, el agua y la tierra.

De estos cinco grandes elementos se producen las once facultades. Éstas incluyen lo que se denominan las facultades de los ojos y demás, que son capaces de percibir, y por eso se denominan las cinco facultades cognitivas. Las manos, las piernas y los ojos, así como los órganos excretores grandes y pequeños tienen la capacidad de funcionar, y por eso se denominan las cinco facultades activas. Junto con la mente, que es la facultad que las unifica a todas ellas, forman las once facultades. La mente es capaz de hacer de todo su objeto, y por eso se la denomina la facultad unificadora de todas.

Cada una de las cinco facultades cognitivas utiliza uno de los grandes elementos. Así, los polvos del color conforman el elemento fuego, el elemento fuego forma la facultad de la vista, y la facultad de la vista también ve los colores. Los polvos del espacio hacen la facultad del oído, y la facultad del oído escucha los sonidos. La tierra haciendo la nariz, el agua haciendo la lengua y el viento haciendo el cuerpo son también así.

Estos veinticuatro principios son posesiones del yo, y todos dependen de este yo espiritual, que es así llamado el maestro principal. Este sujeto, junto con los objetos que acabamos de comentar, conforman los veinticinco principios. (6)

 

Estos veinticinco principios no son la enseñanza de los budas y los ancestros. Si comentamos la mente de los ancestros de Buda, es vallas, muros, tejas y guijarros. Sus ojos no son más que nueces de jabón. Sus narices son solo secciones de bambú. Sus lenguas son como la luna creciente. Cuando estudiamos así, ¿cómo es?

Después de una pausa, Dōgen dijo: Creía que la barba del bárbaro era roja, pero hay un bárbaro de barba roja. (7)

 

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (8)

Una filosofía perjudicial sobre el yo y el espíritu · Eihei Kōroku
Kapila, un sabio védico, aparece sentado en una plataforma elevada, vestido con un dhoti y con el torso desnudo. Está sentado con las piernas cruzadas y sostiene una vasija en la mano izquierda. Su mano derecha está oculta en una manga roja, que posiblemente contenga una sarta de cuentas. Lleva un naman (emblema) vaisnava en la frente. Delante de él y de la plataforma hay pequeñas vasijas. La plataforma está al borde de una masa de agua y a lo lejos se ven árboles. El cuadro está rodeado por un borde negro.
https://www.britishmuseum.org/collection/object/A_1880-0-2068

– Notas –

(1)

La extensa sección a continuación de este discurso en la sala del Dharma, que comienza con «Este nombre [Kapila] se traduce» hasta llegar a «con los objetos que acabamos de comentar, conforman los veinticinco principios» es una cita del comentario más importante al Mohe Zhiguan (Gran Tratado sobre Śamatha y Vipaśyanā) de Zhiyi. Este comentario se denomina Makashikan Bugyōden Guketsu en japonés, o Clarificación extensa y transmisión de la guía para la práctica del Gran Tratado sobre Śamatha y Vipaśyanā. Fue escrito por Jingqi Zhanran, el sexto ancestro de la escuela china Tiantai. Este largo fragmento citado aquí por Dōgen consiste en una elaborada descripción de una compleja enseñanza filosófica india, Sānkhya, que intenta correlacionar las facultades humanas con los elementos naturales. Las enseñanzas Sānkhya, que parecen anteceder ligeramente al Buda Śākyamuni, se atribuyen a un fundador legendario, Kapila. Sin embargo, su texto principal, comentado directamente en el fragmento citado por Dōgen, son las Sānkhya Kārikās (Versos Sānkhya), escritas por el filósofo indio Iśvārakrishna (ca. 350–425). Este texto se tradujo al chino alrededor del siglo VI. Véase: [Great Thinkers of the Eastern World, Ian McGreal, ed., (New York: HarperCollins, 1995), págs. 194–197].

(2)

Este «Śri» se refiere probablemente al filósofo Sānkhya Iśvārakrishna (véase la nota anterior). El siguiente párrafo se refiere a los cien mil versos de Iśvārakrishna.

(3)

Esta fuente única o asunto primordial se conoce como prakṛti en sánscrito.

(4)

«Estado indeterminado», a menudo traducido como «estado intermedio», se refiere al reino entre vidas, como se describe, por ejemplo, en el Libro Tibetano de los Muertos, así como en las ideas de Asia Oriental sobre el período de transmigración entre manifestaciones. En este caso, se refiere a tal estado intermedio, pero antes de que haya aparecido vida alguna. Véase: [The Tibetan Book of the Dead, Robert Thurman, trad., (New York: Bantam Books, 1994)].

(5)

Esta «mente del yo personal» es nuestra conciencia ordinaria del ego. «Yo espiritual» (puruṣa en sánscrito) se refiere a la idea de un objetivo último de evolución, que existe como una multiplicidad, independiente de la fuente primordial o de cualquier unidad.

(6)

Lo que sigue a esta larga cita, que finaliza con «conforman veinticinco principios» es el breve comentario de Dōgen. Quizás Dōgen menciona con tanta extensión esta abstracta filosofía india Sānkhya como un correctivo al equivocado interés de algunos monjes de Eiheiji.

(7)

(N. del T.)

Para más información sobre nueces de jabón, usadas en rosarios, véase el discurso en la sala del Dharma número 143 «Cuernos ocultos tras la Osa Mayor» y su nota 2 en el volumen 2.

También, puedes leer los discursos en la sala del Dharma:

(N. del T.)

Sobre el «bárbaro de barba roja» (en referencia a Bodhidharma), puedes leer los discursos en la sala del Dharma:

(8)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

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