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Eihei Kōroku Volumen 4

Esta misma mente haciendo muescas en el barco

Esta misma mente haciendo muescas en el barco

323. Discurso en la Sala del Dharma (Eihei Kōroku, Volumen 4)

 

Un antiguo dijo: «Esta misma mente, este mismo Buda». (1) Ahora solo hay unos pocos que puedan entender esto. Aunque dijo: «Esta misma mente», esto no se refiere a las primeras cinco consciencias, o a la sexta, octava o novena consciencia, o a los diferentes aspectos de la mente. (2) Tampoco es la citta, la mente de las hierbas y los árboles, o la mente como esencia del corazón. (3) Excluyendo todo esto, ¿qué mente hay a la que podamos llamar «esta misma mente»? No es el pensar, el saber, la memoria o la sensación, ni los puntos de vista o el entendimiento, ni el conocimiento espiritual o el conocimiento clarificado. Alcanzando tal nivel [en el que comprendemos que no es ninguna de estas clases de mente], ¿quién puede penetrar «esta misma mente, este mismo Buda?».

Hubo más de ochenta buenos maestros que fueron discípulos de Mazu, pero solo el Maestro Zen Ruhui del templo Dongsi en Hunan comprendió el significado de «esta misma mente, este mismo Buda». ¿Por qué digo esto?

Después de que [Mazu Daoyi] Daji dejase el mundo, este maestro [Dongsi Ruhui] siempre se lamentaba de que los estudiantes de Mazu continuasen recitando y memorizando sin cesar el dicho «Esta misma mente, este mismo Buda». Decía: «¿Dónde mora el Buda que pudiese llamarse ‘Esta misma mente’? La mente es como el pintor [del mundo], pero lo llamáis ‘Este mismo Buda'».

Por último, el maestro [Ruhui] dijo a la asamblea: «La mente no es Buda, la sabiduría no es la Vía. La espada hace tiempo que desapareció, sin embargo, hacéis muescas en el barco». (4) Desde entonces, la gente llamó al templo de Dongsi la cueva del Zen. (5)

El significado de «esta misma mente, este mismo Buda» es así. Sinceramente os suplico que no os dejéis llevar por la demencia ni la confusión.

 

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (6)

Esta misma mente haciendo muescas en el barco · Eihei Kōroku
Foto de Rhododendrites utilizada bajo licencia CC.

– Notas –

(1)

«Esta misma mente, este mismo Buda» se refiere al dicho de Mazu «Esta mente en sí misma es Buda». Véase el caso 30 del Mumonkan en [Unlocking the Zen Kōan, Cleary, págs. 144–145 y Gateless Barrier, Aitken, págs. 189–194]. Cuando un monje le preguntó sobre «esta misma mente, este mismo Buda», Mazu respondió: «Sin mente no hay Buda». Véase: [Sun Face Buddha, Cheng Chien, pág. 78 y Transmission of the Lamp, Ogata, pág. 188].

Sobre esta expresión de Mazu, puedes leer también:

(2)

Estas diferentes consciencias se refieren a la teoría Yogācāra que incluye los cinco sentidos como las cinco primeras consciencias, y la facultad mental que observa los objetos mentales (es decir, los pensamientos) como el sexto sentido y la sexta consciencia. La octava consciencia, o ālaya vijñāna en sánscrito, es el depósito de todas las experiencias y actitudes resultantes, tanto sanas como insanas, que pueden fortalecerse o debilitarse dependiendo de nuestra conducta.

La séptima consciencia, manas en sánscrito, no mencionada aquí por Dōgen, es la facultad egoísta de la consciencia humana que diferencia el yo de los demás y objetiva el mundo. No es probable que esta séptima consciencia se confunda con el Buda, ya que se puede considerar la fuente de la ilusión. Un texto básico sobre las ocho consciencias son los Treinta Versos (Triṃśikā) de Vasubandhu.

Véanse las traducciones y comentario en: [The Principles of Buddhist Psychology, David Kalupahana (Albany: State University of New York Press, 1987) o Seven Works of Vasubandhu: The Buddhist Psychological Doctor, Stefan Anacker, (Delhi: Motilal Banarsidass, 1984)]. La novena consciencia, expuesta especialmente en el Budismo Vajrayāna o Shingon, y descrita en el Vajra Samādhi Sūtra, es la octava consciencia transformada y purificada. «Los diferentes aspectos de la mente», literalmente los diferentes «dharmas» de la mente, se refiere a las enseñanzas psicológicas del abhidharma sobre la variedad de elementos que componen la realidad, en su mayoría cualidades mentales.

(3)

Citta es el término sánscrito que generalmente se refiere a la mente humana y a todos sus aspectos. «La mente de las hierbas y los árboles» y «la mente como esencia del corazón» son dados por Dōgen para los términos sánscritos hṛdaya o karida y vṛddha o irida. Estos son aspectos de la mente delineados muy cerca del comienzo del capítulo «Despertar de la mente» en el texto Tiantai Mohe Zhiguan del fundador del Tiantai Zhiyi. Véase: [The Great Calming and Contemplation: A Study and Annotated Translation of the First Chapter of Chih-I’s Mo-Ho Chih-Kuan, Neal Donner and Daniel Stevenson (Honolulu: Kuroda Institute, University of Hawai’i Press, 1993), pág. 140].

La mayoría de los principales discípulos de Dōgen, a los que se dirigía en estos Discursos en la Sala del Dharma, también habían sido monjes Tendai como Dōgen y habrían conocido estos términos técnicos. Dōgen también se refiere a estos mismos tres aspectos de la mente al comienzo del ensayo Shōbōgenzō Hotsu Bodaishin (Suscitando la mente del despertar). Véase: [Zen Master Dogen’s Shobogenzo, book 3, Nishijima and Cross, págs. 265–266 ó Zen Master Dōgen: An Introduction with Selected Writings, Yūhō Yokoi with Daizen Victoria, trad., (Tokyo: Weatherhill, 1976), pág. 107].

En ese fragmento Dōgen dice que la bodhicitta, la mente dirigida hacia el despertar, surge mediante el uso de la mente del pensar y del saber, o citta. La «mente de las hierbas y los árboles», hṛdaya, se refiere a la fuerza vital vista a través de las ideas de la naturaleza búdica, o de tathāgata-garbha, el mundo como el seno de los budas. La «mente como esencia del corazón», o vṛddha, se refiere al corazón o núcleo.

(4)

«La espada hace tiempo que desapareció, sin embargo hacéis muescas en el barco» se refiere a una historia sobre una persona tonta cuya espada cayó por la borda y que entonces hizo una muesca en el costado del barco para marcar por dónde se había perdido. La historia procede de los clásicos Anales de Primavera y Otoño de Lu, una colección enciclópedica de escritos filosóficos chinos del s. III a.e.c.

(5)

Todo este párrafo procede de la Transmisión Jingde de la Lámpara. Véase: [Transmission of the Lamp, Ogata, pág. 245].

(6)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

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