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Eihei Kōroku Volumen 3

Las rocas asienten y el cielo se desvanece

Las rocas asienten y el cielo se desvanece

194. Discurso en la Sala del Dharma (Eihei Kōroku, Volumen 3)

 

Según recuerdo, un monje le preguntó a un antiguo respetable [Guizong Daoquan]: «¿Hay o no hay Dharma del Buda en un precipicio escarpado en las montañas profundas?».

El respetable contestó: «Una roca grande es grande, una pequeña es pequeña».

Mi difunto maestro Tiantong [Rujing] dijo: «La pregunta sobre el precipicio escarpado en las montañas profundas fue respondida en términos de rocas grandes y pequeñas. El precipicio se desmoronó, las rocas se partieron y el cielo vacío se llenó con un estruendoso clamor».

El maestro Dōgen dijo: Si bien estos dos venerables maestros lo dijeron así, yo, Eihei, tengo otra expresión que transmitir. Si alguien preguntase: «¿Hay o no hay Dharma del Buda en un precicipio escarpado en las montañas profundas?» Simplemente le diría: Las rocas inertes asienten con sus cabezas una y otra vez. (1) El cielo vacío se desvanece completamente. Este [tipo de expresión] es un asunto que se da en el reino de los ancestros del Buda. ¿Cuál es [la realidad de] tal asunto en el precipicio escarpado en las montañas profundas?

Dōgen golpeó su bastón una vez, y descendió de su asiento.

 

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»).(2)

Las rocas asienten y el cielo se desvanece · Eihei Kōroku
Imagen de Simon Steinberger en Pixabay

– Notas –

(1)

«Las rocas inertes asientes con sus cabezas una y otra vez» es una referencia a Daosheng, gran discípulo de Kumārajıva y antiguo estudioso budista chino. Daosheng vio en el Mahāparinirvāṇa Sūtra que todos los seres pueden convertirse en Buda, por lo que fue a la montaña y expuso el Dharma a las rocas. Las rocas respondieron asintiendo.

(N. del T.)

Daosheng (Dōshō en japonés) (c. 360–434) fue un discípulo del gran traductor del Asia Central Kumārajīva. Daosheng fue un brillante estudioso responsable de muchos de los primeros comentarios chinos sobre los sutras Mahāyāna, incluyendo el Mahāprajñāpāramitā y el del Loto. Fue expulsado de su templo al final de su vida como supuesto hereje por haber declarado que todos los seres tienen la naturaleza de Buda, pero pronto fue rehabilitado cuando se tradujo el Mahāparinirvāṇa Sūtra al chino, que afirmaba su punto de vista.

(2)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

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