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Eihei Kōroku Introducción

Prólogo del Eihei Kōroku (por Reb Anderson)

Prólogo del Eihei Kōroku (por Tenshin Zenki Reb Anderson)

 

Hay un principio en el budismo Zen que dice que, para que nuestra práctica sea viva y relevante a los problemas reales de nuestro sufrimiento actual como seres sintientes, debemos ir más allá de las formas anteriores en que la tradición ha ido más allá de sí misma. Aquí, en esta maravillosa traducción de la Crónica Extensa, tenemos una transmisión separada que va más allá de la tradición Zen de transmisiones separadas más allá de las escrituras budistas. Ahora, gracias a los grandes y amorosos esfuerzos de dos estudiantes devotos de Eihei Dōgen, nos enfrentamos al reto de este enorme montón de preciosos testimonios de nuestro brillante ancestro. Son testimonios de sus reiterados intentos de liberar su propia expresión de la tradición Zen china de intentar liberarse de la tradición budista. Ante esta tradición, ¿cómo vamos a estudiar este archivo oceánico sin dañar el espíritu vivo que nos lleva a este texto en primer lugar? Una posibilidad sería cerrar el libro ahora mismo. Pero si evitamos leerlo, ¿cómo desarrollaremos nuestra habilidad como artistas escapistas? Por otro lado, si leemos y estudiamos estos viejos y polvorientos testimonios, ¿cómo evitaremos convertirnos en lo que Huangbo llamaba «sorbedores de desechos»? (1)

Al leer este texto, podemos ver cómo nuestro Excelso Ancestro ingirió, transformó y convirtió en una nueva expresión su propio alimento del Dharma. Podemos observar cómo su estudio mastica los testimonios de sus propios ancestros y completa o incompletamente los digiere. Podemos ver cómo su proceso de digestión meditativa convierte las viejas historias de la tradición en proteína cálida del Dharma y productos de desecho. ¿O suponemos que el Ancestro es tan grande que quema completamente la tradición, sin productos de desecho?

Si simplemente nos sentamos y observamos sin participar en la forma dinámica en la que Dōgen deja atrás la tradición en el polvo, el polvo engullirá a nuestra generación actual. Debemos recibir con agradecimiento estos testimonios en el horno del samādhi de los ancestros y dejar que se quemen por completo, así desprenderán sus gran dulzura y luz.

La cocina del samādhi de los ancestros se demuestra en cada página de la Inmensa Crónica de Eihei. Por ejemplo, en el discurso en la sala del Dharma número 503 «Curando con palabras que pinchan» de esta maravillosa traducción, escuchamos que un monje le preguntó al gran maestro chino Yunmen: «¿Qué es Buda?» Entonces Yunmen se sube a los hombros de Buda, salta y dice: «Un trozo de mierda seca». Entonces el maestro de Dōgen, Tiantong Rujing, yendo más allá de Yunmen, compuso un verso que decía:

 

Yunmen cagó por el extremo opuesto,
molestando a Gautama, como una aguja de acupuntura en un punto de dolor.
Necesitamos ver el océano seco hasta el fondo,
para conocer a la persona muerta, sin mente restante.

 

Entonces nuestro gran ancestro japonés, yendo más allá de su maestro, dice:

Hoy, a mí, Eihei, me gustaría continuar esta rima:

 

¿Cómo la miríada de actividades podría conducir a esta naturaleza descuidada?
Cuando Buda estaba enfermo, Jīvaka le ofreció una aguja.
Incluso si vemos el océano seco sin fondo,
¿quién puede clarificar la persona muerta, sin una mente restante?

 

Ahora es nuestro turno. ¿Tenemos una aguja fresca que ofrecer? ¿Estamos en Occidente preparados para entrar en este proceso y hacer nuestra contribución a esta tradición de trascendencia de la tradición?

Con profunda gratitud por nuestra tradición viva, no voy a seguir estudiando este texto sin prometer de todo corazón, con cada lectura, expresarme de tal forma que me suba a hombros de esta crónica y salte más allá de ella, comenzando así a devolver la compasión y bondad ilimitadas que se han invertido en su creación, preservación y nueva traducción. ¿Qué hay de ti? ¿Te unirás a mí en este voto de estudiar profundamente y renovar continuamente esta tradición de trascendencia sin fin?

 

Nueve postraciones,

 

Tenshin Zenki Reb Anderson
Enseñante sénior del Dharma y antiguo abad del Centro Zen de San Francisco.

 

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (2)

Prólogo del Eihei Kōroku
Bodhidharma fue el legendario patriarca indio que llevó el budismo Chan a China. Tras una infructuosa audiencia con el emperador chino Liang Wudi (r. 502-49), Bodhidharma «rompió una caña, cruzó el río Yangtsé y se dirigió al templo Shaolin [en el monte Song, en la provincia de Henan]».

Esta pintura está firmada por Li Yaofu, cuyo nombre solo aparece en registros japoneses, y lleva una inscripción de Yishan Yining, el famoso misionero chino que viajó a Japón en 1299. Allí, Yishan fue abad de templos en Kamakura y Kioto hasta su muerte. La inscripción dice:

Cruzando ríos y desiertos, llegó.
Ante el emperador confesó: «No lo sé».
Sin éxito, siguió adelante,
con los pies pisando el agua.

Mientras que los pintores convencionales seguían el estilo de Li Gonglin (ca. 1049-1106), el baimiao o «dibujo blanco», ejecutado con una línea controlada de grosor uniforme, el pintor Chan empleaba un estilo de pincel más flexible que combinaba líneas finas con trazos graduados de tinta lavada de una manera libre y expresiva. Aquí, la sutil representación del rostro registra los rasgos extranjeros del hombre santo y captura la esencia de la concentración espiritual.

Dominio público · The Metropolitan Museum of Art

– Notas –

(1)

Véase el discurso en la sala del Dharma número 125 «Treinta años sin maestros».

(2)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

Agradecemos de antemano cualquier comentario, sugerencia y/o notificaciones sobre erratas. Muchas gracias a todos los lectores.

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