Los jōdō (discursos en la sala del Dharma), volúmenes 1–7 · Epígrafe de la Introducción del Eihei Kōroku ·
Continúa de El texto del Eihei Kōroku y notas sobre la traducción.
Los discursos en la sala del Dharma registrados, charlas formales de Dōgen a su asamblea, se denominan jōdō en japonés, literalmente «ascendiendo en la sala». Como se mencionó anteriormente, en la comparación con los escritos más largos del Shōbōgenzō, o jishu, los jōdō son la forma utilizada a menudo por los maestros Chan de China en los dichos registrados tradicionales. Los discursos en la sala del Dharma son a menudo muy breves. Después de salir de la sala de los monjes, donde meditaban, tomaban las comidas en ceremonia formal y dormían, cada uno en su lugar asignado, los monjes acudían a la sala del Dharma. Después de entrar, permanecían de pie en filas y escuchaban al maestro, que estaba sentado elevado en el altar. Los discípulos no se sentaban, como en nuestra costumbre moderna de las charlas sobre el Dharma. (1)
Los estudiosos Sōtō contemporáneos creen que, después de los discursos en la sala del Dharma registrados en el Eihei Kōroku, quizás podría haber habido ceremonias o algún intercambio o debate entre Dōgen y sus monjes. Tal diálogo se registraba a menudo en los dichos registrados chinos. Si esto ocurrió en la asamblea de Dōgen, casi nunca se registraron en el Eihei Kōroku, con las únicas excepciones de los discursos en la sala del Dharma número 72 «No alcanzado aún» y número 243 «El resplandor de cada lugar», en los que hay diálogos entre Dōgen y monjes sin identificar. En algunos pocos lugares del Eihei Kōroku, el recopilador menciona en una nota que hubo debate posterior de Dōgen y quizás otros (en los discursos en la sala del Dharma número 88 «Buda bajo los pies», número 105 «Tiantong Rujing llega del Oeste» y número 358 «¿La emperatriz Saga escuchó cantar a una perdiz?»), pero se omite cualquier diálogo y solo se registran las palabras del propio Dōgen.
En general, como se puede ver por los que están fechados, los 531 discursos en la sala del Dharma del Eihei Kōroku se encuentran ordenados en orden cronológico desde el año 1236 en Kōshōji hasta el 1252 en Eiheiji. Pero hay algunas excepciones a una estricta cronología, normalmente mencionadas en las notas al pie de página. Un ejemplo destacado es una secuencia del volumen 5. El discurso número 360 «La maravillosa fragancia de la sabiduría y la virtud entre la nieve» corresponde al duodécimo mes de 1249. Sin embargo, el discurso número 362 «Los diez mil picos brillan con el Tripitaka dorado» se ofreció en el otoño, y el discurso número 363 «En gratitud a mi padre» corresponde al segundo día del noveno mes de 1249, probablemente antes del 362. Cronológicamente, el discurso 360 precedería inmediatamente a los discursos número 364 «La primavera surge más allá de todo control», 365 y 367, todos correspondientes al segundo mes de 1250. Pero tales irregularidades son excepciones raras; los discursos en la sala del Dharma presentan un relato mayormente cronológico del desarrollo y los ritmos de las enseñanzas de Dōgen. Puesto que la mayoría de ellos están sin fechar, no conocemos su frecuencia exacta ni los lapsos de tiempo entre estos discursos. Pero a menudo podemos vislumbrar los hilos de las temáticas en curso o de las historias sobre personajes Zen en concreto, que abarcan varios discursos en la sala del Dharma.
Los discursos en la sala del Dharma de Dōgen se deberían leer en parte por su teatralidad, como expresiones escénicas de la enseñanza. Muchos aspectos de estas, normalmente breves piezas escénicas, incluyendo lo no verbal, se inspiran en gran medida en los discursos en la sala del Dharma de los dichos registrados de la tradición Chan. Con frecuencia, Dōgen hace una pregunta a sus monjes y luego la responde él mismo, una forma tradicional muy empleada por Yunmen, por ejemplo. (2) La finalización por parte de Dōgen de estos discursos, bajándose abruptamente de su asiento, también evoca a Yunmen y Linji. (3) Otros gestos frecuentes utilizados por Dōgen (inspirados también en la tradición china) incluyen golpear su bastón, levantar o arrojar el hossu, o dibujar un círculo en el aire con el hossu.
Otro recurso muy frecuente y evidente en los discursos en la sala del Dharma de Dōgen es hacer una pausa antes de dar una respuesta a sus propias preguntas a la asamblea. Esto realza ciertamente el sentido dramático en estos eventos (aunque durante estas pausas quizás podría haber habido ocasionalmente algún debate no registrado). Pero podríamos imaginar a los monjes, incluyendo a los ya mencionados que luego llegaron a ser destacados maestros ellos mismos, de pie y reflexionando sobre una pregunta durante una de estas pausas silenciosas en la música de la enseñanza de Dōgen. También podríamos considerar la reflexión de Mark Twain: «La pausa: ese silencio impresionante, ese silencio elocuente, ese silencio geométricamente progresivo, que a menudo alcanza un efecto deseado donde ninguna combinación de palabras, por muy acertada que sea, podría conseguir». (4)
Los discursos en la sala del Dharma presentados en el Eihei Kōroku, así como las reuniones informales en Eiheiji, comentadas a continuación, fueron principalmente dirigidos a los monjes. Sin embargo, según relatos contemporáneos, también asistieron regularmente laicos a estos eventos. Dibujos incluidos en el Teiho Kenzeiki, una importante biografía de Dōgen del siglo XVII escrita por Menzan, representan también a laicos escuchando estas charlas en secciones de la sala detrás de los monjes.
Aparte del aspecto ritual de estos discursos en la sala del Dharma, parecen incluir cierta cantidad de funciones específicas. Muchos se ofrecieron en días ceremoniales específicos, incluyendo el día de Año Nuevo, el día del parinirvāṇa de Buda, el cumpleaños de Buda, el comienzo y el final del período de práctica de verano, la apertura y el cierre de la chimenea de la sala de los monjes y el día de la iluminación de Buda. Otros se ofrecieron en días conmemorativos, por ejemplo, para el maestro de Dōgen, Tiantong Rujing. Otros se ofrecieron para marcar el comienzo o el final en el cargo de un monje en particular en una de las posiciones monásticas. Una gran cantidad de estos discursos en la sala del Dharma, incluyendo los de los días ceremoniales, son comentarios de Dōgen sobre kōans tradicionales. En estos comentarios, Dōgen con frecuencia espolea a los monjes, pidiéndoles que estudien y penetren profundamente el significado de estas enseñanzas. Evidentemente, este estudio exhaustivo debía incluir concienciación y consideración, no solo durante los eventos en la sala del Dharma en sí, sino también durante sus períodos de meditación formal, así como en todas sus responsabilidades diarias en el monasterio.
Por lo general, muchos de los discursos en la sala del Dharma son estímulos prácticos a los monjes para que lleven su presencia consciente y sensible a todas sus actividades cotidianas. A veces, estos estímulos son advertencias severas. A veces, son amables y con un toque de humor. En un ejemplo, el discurso en la sala del Dharma 239, Dōgen menciona el coraje de un cazador enfrentándose a tigres u otras bestias feroces, o el coraje de un guerrero enfrentándose a la muerte en la batalla. A continuación, Dōgen pregunta: «¿Cuál es el coraje de los monjes de manto remendado?». Después de una de sus características pausas elocuentes, Dōgen sugiere: «Extender vuestra ropa de cama y dormir, colocar vuestros cuencos y comer arroz, exhalar por vuestras fosas nasales, irradiar luz de vuestros ojos. ¿Conocéis algo que vaya más allá? Con vitalidad, comer un montón de arroz y luego usar el retrete. Trascended vuestra predicción personal sobre la futura budeidad de Gautama». Dōgen está constantemente animando a los monjes a que expresen su despertar en todas sus actividades, sin mirar a otra época futura o a otro reino de Buda para la realización de su práctica.
Continúa en Las Shōsan (Reuniones informales) y las Hōgo (Palabras sobre el Dharma), volumen 8.
(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (5)

En esta sala, Dōgen ofreció todos los discursos (jōdō) del Eihei Kōroku (Volúmenes del 2 al 7).
La imagen central en el hattō es del bodhisattva Avalokiteśvara (el bodhisattva de la compasión).
Foto de G41rn8 utilizada bajo licencia CC.
– Notas –
(1)
Esto se describe en la sección de la Transmisión Jingde de la Lámpara sobre Baizhang, en las Reglas Monásticas atribuidas a él. Véase: [Shifting Shape, Shaping Text: Philosophy and Folklore in the Fox Kōan, Steven Heine, (Honolulu: University of Hawai’i Press, 1999), págs. 219–221].
(2)
(3)
Véase: [ibid., págs. 153–155 ó The Zen Teachings of Master Lin-Chi, Burton Watson, (Boston: Shambhala, 1993), págs. 18–19, para ejemplos].
(4)
(5)
Nota adicional (N. del T.)
Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.
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