Categorías
Eihei Kōroku Introducción

Dōgen y kōans (por John Daido Loori)

Dōgen y kōans · Ensayo introductorio por John Daido Loori

 

La perspectiva histórica predominante en la literatura sobre el Zen considera al Maestro Dōgen como un detractor de la introspección en los kōans. Nada más lejos de la realidad. Dōgen no solo utilizaba los kōans como una parte integral de sus enseñanzas, sino que comentaba extensamente sobre ellos, de una forma única e innovadora. De hecho, podría haber sido uno de los contribuidores clave en la introducción de los kōans en el Japón medieval.

Poco después de su regreso de China y tras establecerse en el templo Kōshōji, en 1235, Dōgen recopiló su Mana Shōbōgenzō (Shōbōgenzō en chino), también conocido como el Shōbōgenzō Sanbyakusoku (Shōbōgenzō de trescientos kōans). Se trataba de una colección de trescientos casos de kōans, escritos en chino, que recopiló de las fuentes kōan Song durante su viaje al continente. Estos kōans «sembraron» sus enseñanzas posteriores, comenzando con el volumen 9 del Eihei Kōroku, escrito en 1236 en Kōshōji. Este volumen contenía comentarios en verso sobre noventa kōans, de los cuales cincuenta y dos se encuentran en su Mana Shōbōgenzō. La recopilación de Dōgen fue continuada por el desarrollo gradual de sus jōdō, presentaciones formales breves en la sala del Dharma, a menudo construidas en torno a uno o más kōans de su propio Mana Shōbōgenzō o de las colecciones clásicas. Se estima que Dōgen empleó más de 290 casos de kōan en los primeros siete volúmenes del Eihei Kōroku como parte de sus jōdō. (1)

El estilo de enseñanza alusivo de Dōgen en estos breves jōdō era demostrativo y poético, y utilizaba muchas de las técnicas de juego de palabras y significado múltiple que han llegado a caracterizar su Dharma. Estos breves comentarios en el Eihei Kōroku contienen un tesoro oculto único de información sobre muchos de esos casos de kōan y son una fuente indispensable de conocimiento para los estudiantes de la introspección en los kōans.

La utilización más extensa y sutil que Dōgen hizo de los kōans del Mana Shōbōgenzō fue en su Kana Shōbōgenzō (Shōbōgenzō en japonés). Aquí, Dōgen aborda 172 de los 300 casos, utilizándolos de diferentes formas en los noventa y cinco capítulos. En algunas ocasiones, los kōans se emplean como simples ejemplos para aclarar un aspecto de las enseñanzas. En otros casos, el capítulo entero se construye alrededor de un kōan, como en el Shōbōgenzō Kannon (el Bodhisattva de la compasión), donde el caso 105 (del Shōbōgenzō en chino), «Las manos y los ojos de la gran compasión», es el punto de comienzo; o en el Shōbōgenzō Hakujushi (El ciprés), construido alrededor del caso 119, «El ciprés del jardín». (2)

Debido a que Dōgen parecía, en apariencia, como un crítico abierto del estudio de los kōans, muchos estudiosos concluyeron que nunca había recopilado ni utilizado kōans. Lo que parece más cercano a la verdad es que el se oponía al tratamiento superficial de los kōans, no a la introspección en los kōans en sí. Es probable que Dōgen se hubiese formado con kōans cuando estudiaba con el Maestro Myōzen. Debía haber estado familiarizado con la literatura kōan que era accesible en aquella época. Varias de las principales colecciones chinas de kōans estaban disponibles en Japón. Es casi seguro que Dōgen también formó a sus estudiantes en el estudio sistemático de los kōans, ya que sus enseñanzas requieren un conocimiento sólido de la literatura china de kōans. Como el estudioso William Bodiford señala en su «Sōtō Zen in Medieval Japan», Dōgen utilizó «más de 580 kōans» en sus enseñanzas. Están diseminados por todas sus obras y se utilizan para señalar cómo las enseñanzas están integradas en cada aspecto de la práctica.

Los templos del sistema de las Cinco Montañas del Zen Rinzai medieval temprano en Japón imitaban el estilo chino del estudio de los kōans, que requería una comprensión sofisticada y el dominio del idioma chino, así como la capacidad de componer versos en chino. Los monjes menos inclinados a las actividades académicas se formaban en otros monasterios, fuera del sistema de las Cinco Montañas, donde el estudio de los kōans estaba simplificado y estandarizado. Había respuestas para ser memorizadas y métodos prescritos para guiar a los estudiantes. Esta forma de estudio de los kōans fue practicado, tanto por linajes Sōtō como Rinzai.

La utilización del «atajo» de Dahui, o huatou (literalmente, palabra principal), método de trabajo con kōans que también era conocido en Japón en esa época. Este método enfatizaba la concentración sobre el aspecto principal o frase crítica de un kōan con el fin de minimizar distracciones innecesarias o pensamientos discursivos engañosos que pudiesen surgir del estudio del intercambio (el kōan) en su conjunto.

En contraste con estas opiniones formuladas, la aproximación de Dōgen a los kōans era de amplio alcance. Abordaba los puntos clave de cada caso, así como también los puntos secundarios menores. Con frecuencia examinaba los kōans desde la perspectiva de los «Cinco Grados de lo Universal y lo Particular» de Dongshan. (3) También señalaba las preguntas que se debían abordar, desafiando al practicante a examinarlas y, a veces, también proporcionando sus respuestas.

Dōgen era un maestro del lenguaje. Es imposible estudiar sus escritos y no conmoverse por la poesía y la creatividad de sus palabras. Su estilo con el lenguaje era tan inusual que se ha ganado el apelativo de «Dōgenese» entre los estudiosos modernos. Aportó a los kōans esta sofisticación del lenguaje, familiaridad con el budismo y, quizás, una comprensión incomparable del Dharma. Para ayudar a comunicar su aprecio de la enseñanza, Dōgen utilizaba no solo el lenguaje común, sino también lo que él denominaba como mitsugo, «palabras íntimas». Estas son palabras directas e inmediatas que se captan intuitivamente en un instante, no se entienden de forma lineal y secuencial. Dōgen utilizaba ambos métodos libremente para transmitir su comprensión. Sus enseñanzas tenían la cualidad de «labios y boca» encontrada en el Zen de los Maestros Zhaozhou y Yunmen, que fueron famosos por sus expresiones vivas y cambiantes, indicaciones que iban inmediatamente al corazón del asunto, para ayudar a los practicantes a ver su propia naturaleza.

La aparente crítica de Dōgen a los kōans iba en paralelo con su condena a los Cinco Grados de Dongshan. Y tenía un propósito similar. Dōgen no se oponía a los principios expresados por los Cinco Grados. Era crítico con la forma muy intelectual, estilizada e intrascendente en la que se venían utilizando en su época. Ampliando aún más este argumento, podríamos decir que sus enseñanzas en el Eihei Shingi sobre limpiarse los dientes, usar el retrete. preparar y comer una comida o lavarse la cara eran respuestas a la superficialidad y la autoconsciencia que habían invadido la liturgia budista del siglo XIII en Japón.

Como maestro Zen, mi principal interés en el tratamiento que Dōgen da a los kōans tiene poco que ver con la naturaleza o las razones de la crítica de Dōgen y mucho que ver con su forma creativa de comentar los kōans, tanto en el Kana Shōbōgenzō como en el Eihei Kōroku.

Comentarios sobre muchos de los kōans en la colección de trescientos kōans de Dōgen se pueden encontrar en las colecciones clásicas Song tales como el Hekiganroku, Shōyōroku y Mumonkan. Una comparación cuidadosa de estos textos con los comentarios ofrecidos por Dōgen en el Kana Shōbōgenzō no muestran diferencias sustanciales en la expresión de la verdad del Dharma del kōan. Además, no parece haber ninguna discrepancia en absoluto entre los comentarios de Dōgen, los comentaristas de las colecciones clásicas y la verdad de estos kōans tal y como se transmitieron cara a cara en la práctica tradicional de introspección en los kōans. En otras palabras, lo que los maestros están expresando, tanto si es en la Crónica del Barranco Azul, el Libro de la Serenidad, la Barrera sin Puerta o el Shōbōgenzō de Dōgen es idéntico en esencia, pero radicalmente diferente en estilo y profundidad.

Tanto los comentarios clásicos como los de Dōgen son perfectamente consistentes con las enseñanzas tradicionales Mahāyāna que se encuentran en los sutras y los comentarios a los sutras, sin desvíos de la comprensión tradicional. Ninguno de los maestros que presentaban los kōans inventó un nuevo Dharma. Todo lo que decían reflejaba siempre las enseñanzas históricas del Buda, especialmente tal y como se entienden en la tradición Mahāyāna, si bien lo pueden haber dicho de formas nuevas y quizás radicalmente diferentes. Hay, sin embargo, algo especialmente innovador en cómo Dōgen expresó la verdad Zen de los kōans tradicionales que configura el Kana Shōbōgenzō en una clase en sí mismo. ¿Cuáles son las características únicas que diferencian el tratamiento de los kōans por parte de Dōgen de los comentarios tradicionales?

Un aspecto inusual del tratamiento de los kōans por parte de Dōgen es su uso de los Cinco Grados y, más que probablemente, la enseñanza del Cuádruple Dharmadhātu de Huayan. Nunca habló explícitamente de ninguno de los dos sistemas, excepto para desestimar resumidamente los Cinco Grados, pero definitivamente se involucró con ellos de una forma que reflejaba una comprensión profunda y apreciación de su método. En el Shōbōgenzō Sansuikyō (El sutra de las montañas y las aguas), por ejemplo, Dōgen escribió: «Desde los tiempos antiguos, los sabios y los santos han vivido también junto al agua. Cuando viven junto al agua, pescan peces o pescan humanos o pescan la Vía. Estos son estilos tradicionales del agua. Además, deben estar pescando el yo, pescando el anzuelo, siendo pescados por el anzuelo y siendo pescados por la Vía». Luego introdujo el caso 90 del Mana Shōbōgenzō (Jiashan ve al barquero) y lo comentó diciendo: «En los tiempos antiguos, cuando Chuanzi Decheng dejó repentinamente a Yaoshan y se fue a vivir al río, encontró al sabio Jiashan en el río Posada de la Flor. ¿No es esto pescar el pez, pescar humanos, pescar agua? ¿No es esto pescarse a sí mismo? El hecho de que Jiashan pudiese ver a Decheng es porque él es Decheng. Decheng enseñando a Jiashan es Decheng reuniéndose consigo mismo». (4)

Incluso un examen superficial de estas enseñanzas revela elementos de los Cinco Grados de Dongshan. La frase: «Cuando Jiashan ve a Decheng, él es Decheng» es lo particular en lo universal (o lo universal que contiene lo particular), el Primer Grado. La frase: «Decheng enseñando a Jiashan es Decheng reuniéndose consigo mismo» (en otras palabras, el maestro enseñando al estudiante es el maestro reuniéndose consigo mismo) es lo universal en lo particular, el Segundo Grado. «Pescar el yo, pescar el anzuelo, ser pescado por el anzuelo, ser pescado por la Vía»: todas estas son expresiones de la interacción de aparentes opuestos.

Está claro que, aunque Dōgen era cauto con respecto a los Cinco Grados, no era porque no los considerase verdaderos, sino más bien porque no quería que se convirtiesen en una mera abstracción. No los utilizaba del modo en que se enseñaban de forma clásica, sino más bien del modo en que se llevarían a cabo cara a cara en el estudio de los kōans entre maestro y estudiante.

En otra ocasión, en el Kana Shōbōgenzō, en el fascículo Kattō (Matas gemelas), donde Dōgen escribió sobre la transmisión de la médula de Bodhidharma a Dazu Huike, dijo: «Debes ser consciente de las frases: Tú me alcanzas, yo te alcanzo, alcanzándonos tanto a mí como a ti y alcanzándonos tanto a ti como a mí. Al ver personalmente el cuerpo-mente de los ancestros, si hablamos de que no hay unicidad entre lo interno y lo externo, o si hablamos de que todo el cuerpo no está completamente penetrado, entonces no habremos visto aún el reino de los ancestros presentes».

Para Dōgen, la relación entre un maestro y un estudiante es kattō, un entrelazamiento espiritual, que desde su perspectiva es un proceso de utilizar entrelazamientos para transmitir entrelazamientos. «Entrelazamientos entrelazando entrelazamientos son los budas y ancestros entreverando a los budas y ancestros».

Esta es la misma afirmación hecha previamente sobre la relación maestro-estudiante. Todas ellas expresan la fusión de dualidades tal y como se trataban en los Cinco Grados de Dongshan o en el Cuádruple Dharmadhātu, o por lo mismo en el Sandōkai (Armonía entre la diferencia y la mismidad) de Shitou: «En la luz hay oscuridad, pero no intentes comprender esa oscuridad; en la oscuridad hay luz, pero no busques esa luz. La luz y la oscuridad son un par, como el pie delantero y el pie trasero al caminar. Cada cosa tiene su propio valor intrínseco y está relacionada con todo lo demás en su función y su posición». Esta era la relación entre Jiashan y Decheng. Esta era la relación entre Bodhidharma y Huike. Esta era la relación a la que Dōgen se refería cuando exponía el Dharma no dual en los kōans utilizados en el Kana Shōbōgenzō.

 

Vivimos en un país y en una época en la que las diferentes escuelas y sectas del budismo no están tan separadas como lo habían estado históricamente en sus regiones de origen. Esta situación nos permite la oportunidad única de aprender de todas las escuelas y no estar sujetos ni limitados por el sectarismo. La utilización de un currículo sistemático de introspección en los kōans ha sido una parte fundamental de la formación en el monasterio donde yo enseño, el Monasterio de la Montaña Zen, pero las enseñanzas del Maestro Dōgen han jugado también un papel fundamental aquí. Hemos descubierto que el uso del Shōbōgenzō de los 300 kōan del Maestro Dōgen (el Mana Shōbōgenzō), muchos casos de los cuales él comenta en su (Kana) Shōbōgenzō y en el Eihei Kōroku, ha añadido otra dimensión a nuestra apreciación del increíble Budadharma de Dōgen. Mi difunto maestro Hakuyu Taizan Maezumi Roshi siempre animó a sus sucesores a «crear un Shōbōgenzō americano». Para mí, esto significa fusionar el espíritu de la obra de Dōgen con los kōans y un tratamiento de los kōans basado en la tradición clásica de los kōans.

Los centros Zen de los linajes japoneses en Occidente se dividen en tres grupos básicos en lo que respecta al estudio de los kōans. El primero es la escuela Sōtō, en la que tradicionalmente no se incluye la introspección sistemática en los kōans como parte de su currículo, si bien se incluye el estudio de los kōans como, por supuesto, lo es la enseñanza de Dōgen. Un segundo grupo comprende los linajes Inzan y Takujū de la escuela Rinzai, ambos tienen un currículo de introspección sistemática en los kōans. El tercer grupo comprende híbridos Sōtō/Rinzai, que incluyen las enseñanzas de Dōgen, así como también algún sistema de introspección en los kōans. En muchos casos, los currículos sistemáticos en el estudio de los kōans en Occidente emplean el método huatou o «palabra giratoria» de Dahui para trabajar con los kōans.

Mi propia formación formal incluyó elementos de la línea Sōtō, así como alguna experiencia de las dos líneas Rinzai, Inzan y Takujū. Esto incorporaba una colección tradicional de miscelánea de kōans, la Barrera sin Puerta, la Crónica del Barranco Azul, el Libro de la Serenidad, la Transmisión de la Lámpara, kōans sobre los Cinco Grados de Dongshan y 120 kōans sobre los preceptos. El enfoque era esencialmente al estilo huatou, con cierta atención a los versos, así como también a la utilización de frases de cierre. En la formación de mis propios estudiantes con kōans, me di cuenta pronto de que había lagunas en su comprensión y claridad. Inspirados por el enfoque integral de Dōgen para el trabajo con un kōan, abandonamos los enfoques huatou y, en su lugar, trabajamos con el caso principal y los versos línea a línea, con preguntas de evaluación para cada línea, otra forma tradicional. En la mayoría de los casos, ahora requiero a mis estudiantes a que presenten una comprensión completa con un verso de cierre.

El objetivo último de superar un kōan, sin embargo, es ser capaz de presentar, no solo la comprensión propia, sino más bien una materialización con todo-el-cuerpo-y-mente de la verdad del kōan, su manifestación en el comportamiento cotidiano del practicante.

Como parte de la incorporación de la influencia de Dōgen en la forma en que nosotros realizamos el estudio de los kōans, he creado una colección de 108 kōans junto con comentarios y versos, muchos de los cuales están seleccionados de los casos del Mana Shōbōgenzō que fueron utilizados por Dōgen en su Kana Shōbōgenzō y en el Eihei Kōroku. Esta introspección en los kōans requiere que el estudiante presente una comprensión línea a línea del caso principal, el comentario y el verso. En este proceso, el Kana Shōbōgenzō y el Eihei Kōroku se convierten en un valioso material de referencia y una perspectiva útil para la comprensión del kōan.

Este enfoque de la introspección en los kōans, fusionando la visión de Dōgen con las formas tradicionales de trabajo con los kōans, ha abierto nuevas posibilidades en mi formación de estudiantes occidentales en el estudio de kōans. He descubierto que satisface las inclinaciones filosóficas y psicológicas naturales de los estudiantes occidentales, y también les permite apreciar aún más la profundidad ilimitada de la increíble enseñanza del Maestro Dōgen.

 

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (5)

Dōgen y kōans · Ensayo introductorio por John Daido Loori
Bodhidharma (Daruma)

Atribuido a Kano Sanraku 狩野山楽

Siglo XVII

Dominio público · The Metropolitan Museum of Art

– Notas del Traductor –

(1)

Jōdō, literalmente «ascendiendo en la sala», es lo que en el Eihei Kōroku se ha traducido como «discurso en la sala del Dharma».

(2)

La historia de Zhaozhou y el ciprés está ampliamente citada en el Eihei Kōroku. Dōgen la expone en:

(3)

Para «anfitrión» e «invitado» y el sistema de los cinco grados de Dongshan, puedes leer los discursos en la sala del Dharma:

(4)

Sobre el barquero, puedes leer en el Eihei Kōroku:

(5)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

Agradecemos de antemano cualquier comentario, sugerencia y/o notificaciones sobre erratas. Muchas gracias a todos los lectores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Dōgen y kōans (por John Daido Loori)