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Eihei Kōroku Introducción

La cuestión de los cambios en las enseñanzas de Dōgen

La cuestión de los cambios en las enseñanzas de Dōgen · Epígrafe de la Introducción del Eihei Kōroku ·

 

Continúa de La importancia del Eihei Kōroku en los escritos de Dōgen.

 

Relacionado con la calidad del Eihei Kōroku, y el traslado desde Kioto a Echizen, está uno de los asuntos principales en los estudios modernos sobre Dōgen, un supuesto cambio entre las enseñanzas iniciales y las enseñanzas finales de Dōgen. (1) Algunos comentaristas, como por ejemplo Dumoulin, han afirmado que las enseñanzas de Dōgen declinaron con fuerza tras el traslado a Eiheiji, o incluso que Dōgen se había vuelto senil, aunque murió con poco más de cincuenta años. Una opinión opuesta reciente es que solo las últimas enseñanzas, después de su regreso a Eiheiji desde Kamakura en 1248, con su estricto énfasis en el karma, están en consonancia con el budismo inicial, supuestamente «ortodoxo», y que Dōgen quería renunciar a todos sus escritos anteriores. Ambas opiniones extremas son insostenibles, porque ignoran los matices y sutilezas de los cambios de énfasis de Dōgen durante su trayectoria y también la coherencia básica subyacente de su enseñanza. Además, estas opiniones modernas sobre un cambio fundamental en la posición doctrinal de Dōgen se basan principalmente en sus ensayos del Shōbōgenzō, no en las enseñanzas maduras presentadas en el Eihei Kōroku.

Brevemente, una de las cuestiones principales ha sido que los escritos iniciales de Dōgen en Kōshōji, en Kioto, celebran en general la aplicabilidad universal de zazen, incluyendo enfáticamente la posibilidad del despertar para laicos y mujeres. Sin embargo, las enseñanzas posteriores de Dōgen, incluyendo algunas del Eihei Kōroku, enfatizan en general la eficacia y la importancia de la práctica monástica, y unos pocos ensayos del Shōbōgenzō dicen incluso que la iluminación plena solo es posible para los monjes. Esto se expone en un par de ensayos del Shōbōgenzō al principio de la época de Eiheiji, cuando Dōgen estaba estableciendo por primera vez su monasterio de montaña. Se trata de «Los treinta y siete elementos de iluminación», de 1244, y «Abandonar el hogar», de 1246, en los que Dōgen dice: «Alguien que no haya abandonado la vida familiar no es nunca un patriarca budista». (2) Esto se podría interpretar como un simple reconocimiento de que el linaje Zen ha sido transmitido por monjes ordenados hasta la época de Dōgen, que se mantuvo así hasta el siglo XX. Pero en una versión posterior de este ensayo: «El mérito de abandonar el hogar», en el último Shōbōgenzō de doce volúmenes, Dōgen lo expone de forma más tajante: «Dentro de la enseñanza sagrada hay una descripción de la realización laica de Buda, pero no es la tradición auténtica. Hay una descripción del cuerpo femenino realizando a Buda, pero tampoco es la tradición auténtica. Lo que los patriarcas budistas transmiten auténticamente es abandonar la vida familiar y realizar a Buda». (3) Esto se podría interpretar razonablemente como una indicación de que la budeidad está más allá de toda discriminación de género, y requiere la renuncia a los apegos personales. Pero tal interpretación podría parecer forzada o evasiva para los budistas occidentales modernos, formados desde perspectivas feministas y no jerárquicas.

Sin embargo, uno de los ensayos del Shōbōgenzō de Dōgen de 1240—unos pocos años antes de su partida de Kioto—Raihai Tokuzui (Hacer postraciones y obtener la médula), incluye una de las declaraciones más potentes a favor de la igualdad de las mujeres en la historia budista de Asia. El largo ensayo expone, por ejemplo:

 

Hoy en día gente extremadamente estúpida mira a las mujeres sin
haber corregido el prejuicio de que las mujeres son objeto de avidez
sexual. Los discípulos del Buda no deben ser así. Si lo que sea
que pueda convertirse en objeto de avidez sexual debe se odiado,
¿no merecerían ser odiados todos los hombres también?… ¿Qué hay de malo
en una mujer? ¿Qué virtud hay en un hombre? Entre las malas personas
hay hombres que son malas personas. Entre las buenas personas
hay mujeres que son buenas personas. Querer escuchar el
Dharma, y querer conseguir la liberación, no depende nunca
de si se es un hombre o una mujer. (4)

 

No hay nada posterior en el Shōbōgenzō o en el Eihei Kōroku que dé ninguna indicación de una alteración significativa de tales profundas y articuladas declaraciones de igualdad de género.

No cabe duda de que las enseñanzas posteriores de Dōgen, incluyendo el Eihei Kōroku, a menudo enfatizan la práctica monástica, ya que su objetivo era la formación de sus discípulos monjes en Eiheiji. Esto incluía un énfasis en los preceptos, la conducta moral y el atento cuidado de las actividades cotidianas y sus consecuencias kármicas. Pero incluso en el Bendōwa, un escrito muy temprano de 1231, todavía antes de establecer Kōshōji, Dōgen había expresado ya su profundo inquietud por la práctica y las normas monásticas. «No tengo oportunidad ahora de presentar también las normas para los monasterios o las regulaciones para los templos, sobre todo porque no se deberían tratar a la ligera». (5) Además, incluso en sus enseñanzas posteriores en Eiheiji había gente laica, incluyendo mujeres, que asistían con frecuencia a los discursos en la sala del Dharma junto con los monjes. (6)

Otro asunto citado frecuentemente sobre las enseñanzas posteriores de Dōgen es el incremento de sus aparentemente críticas sectarias e incluso ocasionalmente virulentos ataques dirigidos contra otras escuelas o maestros. Pero los pocos escritos del Shōbōgenzō en los que éstos aparecen no son de hecho de sus escritos del último período, y a lo largo de los discursos en la sala del Dharma del Eihei Kōroku, Dōgen alaba a Linji [Rinzai] y a otras figuras de diferentes linajes que había criticado previamente. «El período de crítica intensa de Dōgen a los rivales fue de corta duración y no volvió a ocurrir». (7)

Debemos tener en cuenta una vez más que Dōgen no está buscando promulgar cierta doctrina filosófica. Simplemente está expresando su propia comprensión y profunda experiencia personal de la Vía de Buda para alentar y desarrollar la práctica de una audiencia de estudiantes en concreto. Muchos de sus énfasis posteriores se pueden ver claramente como respuestas a sus numerosos discípulos monjes pertenecientes anteriormente a la Daruma shū, o secta de Bodhidharma.

La importancia de la Daruma shū como origen de muchos de los discípulos de Dōgen es bastante significativa. La Daruma shū fue un grupo Zen primitivo en Japón fundado por Dainichi Nōnin, activo a finales del siglo XII. (8) Nōnin desarrolló su enseñanza a partir de escritos Chan sin la guía personal de un maestro. Dos discípulos a quienes envió a China encontraron a un maestro chino que autorizó la enseñanza de Nōnin sin conocerlo a él. El principal discípulo de Nōnin, Bucchi Kakuan (s.f.) fue el maestro, tanto de Koun Ejō como de Kakuzen Ekan, que posteriormente se convirtieron ambos en discípulos importantes de Dōgen.

La Daruma shū es unánimemente acusada por gente Zen posterior, incluyendo a Dōgen, de enseñanzas profundamente equivocadas, especialmente su presunta opinión antinómica de que la compresión propia de la omnipresencia de la naturaleza de Buda es suficiente, y que no se requiere después una práctica adicional. Muchos estudiosos creen que las enseñanzas posteriores de Dōgen estuvieron fuertemente afectadas por el bagaje de estos discípulos de la Daruma shū, ya que el énfasis posterior de Dōgen—por ejemplo, en la necesidad de una práctica diligente y el prestar atención a la causalidad y a la conducta ética en la vida diaria—se cree que fueron antídotos específicos para las enseñanzas de la Daruma shū.

A lo largo de los escritos de Dōgen, él asigna de forma persistente un lugar central a la práctica de zazen, y continuamente ofrece comentarios a los kōans de las fuentes Chan. Si bien puede haber cambios en el énfasis, no hay cambios sustanciales en la doctrina, sino más bien en el estilo de enseñanza y la audiencia. Como indica Steven Heine, el cambio en el tipo de enseñanza del estilo de ensayo del Shōbōgenzō a los discursos en la sala del Dharma es la diferencia más identificable en la enseñanza posterior de Dōgen. «Pero incluso este cambio indica que Dōgen nunca abandonó, sino que continuó transformando y adaptando las raíces de su religiosidad, especialmente los comentarios sobre los kōans… Los cambios principales que sus escritos experimentaron no fueron tanto una cuestión, ni de un cambio drástico ni de un renacimiento de ideología, sino intentos de elaborar diferentes estilos literarios apropiados a las necesidades de diversos sectores de audiencia, incluyendo tanto a monjes como laicos». (9)

 

Continúa en Los grandes discípulos de Dōgen y la difusión del Zen Sōtō en Japón.

 

(Traducido de: véase Libros Recomendados «Eihei Kōroku. Dōgen’s Extensive Record. Leighton & Okumura»). (10)

La cuestión de los cambios en las enseñanzas de Dōgen · Epígrafe de la Introducción del Eihei Kōroku
Chokushimon (Puerta Imperial de Eiheiji en Agosto 2013) · 永平寺勅使門 · Foto de Tomio344456 utilizada bajo licencia CC.

– Notas –

(1)

Para un tratamiento excelente y detallado de los aspectos de la relación entre las enseñanzas iniciales y finales de Dōgen, y una clara descripción de la complejidad de los matices en estos cambios, en contraposición a los puntos de vista demasiado simplistas sobre cambios en la doctrina, véase: [The Dōgen Canon, Heine, págs. 39–85].

(2)

[Master Dogen’s Shobogenzo, Nishijima and Cross, book 4, pág. 112]. Para «Los treinta y siete elementos de la iluminación», véase: [Master Dogen’s Shobogenzo, Nishijima and Cross, book 4, págs. 1–25].

(3)

[Ibid., book 4, págs. 145–146].

(4)

[Ibid., book 1, págs. 78–79]. Véase también: [How to Raise an Ox: Zen Practice as Taught in Zen Master Dōgen’s Shōbōgenzō, Francis Cook, (Boston: Wisdom Publications, 2002), págs. 104–105].

(5)

[Wholehearted Way, Okumura and Leighton, pág. 41].

(6)

Véase: [The Dōgen Canon, Heine, pág. 70].

(7)

Ibid.

(8)

Véase: [«The Daruma shū, Dōgen, and Sōtō Zen,» Bernard Faure, Monumenta Nipponica 42, no. 1 (spring 1987)], junto con los textos históricos ya citados.

(9)

Véase: [The Dōgen Canon, Heine, pág. 81].

(10)

Nota adicional (N. del T.)

Está disponible, para facilitar su lectura, el archivo PDF con los Discursos en la Sala del Dharma del Eihei Kōroku traducidos en este sitio web hasta ahora. Este archivo se puede descargar en la sección de «Recursos Zen · Textos Zen», haciendo clic en este enlace.

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